31.1.08

Ay ay ay

Mi vecina de escritorio (30 y pico años) :

- ¿Pantera es el grupo que canta EL BOMBON ASESINO?

29.1.08

Adiós Gitanes

Ayer salía de la maldita oficina y me encendí un Gitano. Pasaba por la puerta de un edificio y un señor pintón, canoso y de ojos claros me dijo algo en tono serio. Medio que me frené y le pregunté:
- Eh ?
- ¡Maldito cigarrillo!
No le pude contestar nada, le tiré una sonrisa de resignación y seguí caminando.
Me quedé tildada pensando en todas las veces que quise dejarlo, pero solamente por mi bien y fumé 10 cigarrillos menos que siempre.
Un desconocido me aplicó un correctivo. ¿Cuanto durará esta llamada a mi conciencia?
Jaja. Ahora me acordé que una vez me retó Silvio Soldán en TEA.
- ¿Tan chiquita fumando?

25.1.08

Piel de gallina

Uno de los momentos más lindos del reputo 2007.


Estaba cerquita !

23.1.08

Ring my bell


El día anterior a irnos de Iruya (ya no sé en qué fecha fue, tampoco viene al caso) perdí mi celular por segunda vez. La primera vez que se perdió estuvo dos días desaparecido y lo encontré en el bolso que me acompañaba todo el tiempo con mis objetos de valor. Lo raro fue que lo había buscado muchas veces ahí adentro, mi bolso se había convertido en una sucursal del triángulo de las bermudas.
Era imposible encontrarlo en esa segunda vez, porque lo había dejado apagado. Probamos a cada rato con Renata y Sol, llamando a la nada a ver si se producía algún tipo de encuentro cercano del tercer tipo y nos atendía alguien. Hasta que sucedió, una familia tucumana lo había encontrado sobre un montículo de piedras y habían llamado a mi vieja para avisarle que lo tenían (en mis contactos dice "mamá") :

- Hola, usted es la mamá de Pitu ?

- SI. QUE PASO ???????????????????????????????????? ESTÁ BIEN ?????????
DIGAME LA VERDAD !
- Yo sabía que Ud. se iba a asustar, yo también soy madre. Perdió el celular y lo encontramos nosotros, no se asuste. Queríamos ver si podía avisarle que estamos en el camping de Iruya en una camioneta blanca.

Mi único contacto con mi progenitora era el celular, no le había dado los números de mis amiguitos para preservar mi intimidad, pero le había avisé después que ellos de la pérdida y me dijo:
- ME ESTABA POR IR A ALMORZAR CUANDO ME ENTERE, ME QUEDO LA COMIDA ATRAVESADA !!!!
Solo disgustos doy. Primero íbamos a encontrarnos en el pueblo y compré dos vinos tintos en botella en agradecimiento, cuando me dijeron que ya se habían ido para el camping me quise morir. No sabía si ir a buscar el celular o mandar todo a la mierda. Eran casi las dos de la tarde en un rato se iba el micro y yo tenía cuarenta minutos para bajar una montaña, cruzar un río y subir parte de otra montaña para llegarme hasta ahí. Estaba en jean y el sol asesinaba cráneos. Me sobrepuse a la adversidad e hice todo el trayecto trepando con las dos botellas, una en cada mano, corriendo el riesgo de hacerme mierda contra las piedras y perder el obsequio. Llegué al camping sin aliento, apenas pude ver la camioneta blanca y me acerqué, agradecí simpáticamente, no me querían aceptar las botellas de vino, me planté y les dije que me había costado mucho llegarme hasta ahí con ellas, que por favor se las quedaran. Lo dije con tal firmeza que no insistieron. Me volví más despacio, el tiempo sobraba pero los botonitos del celular estaban algo resecos del sol. Al menos sigue andando.

Notitas de la Calle República de Irak

UNO - El día de Navidad Elektra quiso agasajarme con un regalo, por ser nuestra primera natividad juntas. Estaba dándome un baño refrescante y escucho sus maullidos desesperados por llamar mi atención, como es una gatita muy demandante no le dí demasiada bola, sumado a que estaba como la cigüeña me trajo al mundo y toda enjabonada. En cuanto salí estaba con su ofrenda, orgullosa y revoleándola para todos lados, por momentos reposaban para luego arrancar con furia otra vez tirándola para un coté y otro.



"Mmmmmm, pero esto es mejor que un bocadito Cabsha...."









Esto quedó de Ratatouille, están haciendo un casting de roedores para la edición 2 de la peli. Veremos quien queda seleccionado.



DOS - Cómo me gusta este barrio. Díganme en qué barrio pasa el señor del carro de las sandías con su alta voz "sandía calaaaaaaaaaaaaaada". Eso es buena onda.




Próximamente una nueva excursión a la Feria Americana más bizarra de la galaxia...

21.1.08

Hasta que escriba la crónica de todo el viaje...

El 30 de diciembre salimos (Mel, Renata, Sol, Nikki y yo) portadores de montañas de entusiasmo hacia aeroparque. Una promo de Lan había hecho que el viaje en avión fuera casi al mismo precio que pasajes en micro, estábamos ganando 22 hs. de ida y 22 de vuelta. Un golazo de tres cuarto de cancha. Eramos casi los únicos mochileros fashion que subiríamos a ese avión.
Sol nunca había viajado en avión y estaba con el culi frunci, pero de a poco fue acostumbrándose a los movimientos. Le expliqué que es la muerte más instantánea que hay, que no había nada que temer, era un fogonazo de un segundo y listo, a la próxima reencarnación sin escalas (cuak).
Cuando bajamos sacamos su foto triunfal, re contentona al lado del monstruo volador. Reconozco que no temí porque no viajamos por Aerolíneas Argentinas, sino hubiera considerado viajar en micro para resguardar mi pellejo y el de mis amiguitos.
Llegamos a Salta a las 14 hs. un sol asesino nos estaba esperando, dejamos los bolsos en un guardador de equipaje y anduvimos varias horas vagando porque de ahí iríamos directo a Tilcara para pasar el año nuevo ahí. A las 22 salía el micro así que paseamos y fichamos en una feria callejera boludeces que íbamos a comprar a la vuelta, vi unos dinosaurios de plástico buenísimos, que rescaté a la vuelta, por supuesto.
Tomamos un micro que iba a tardar aproximadamente dos horas y en el camino mientras los demás dormían empecé a sentir un malestar, taponaje de oídos y un toque de dolor de cabeza. Rennie entregó las hojas de Coca y empecé a ponerlas en el costado de los dientes, al mejor estilo hámster, al toque me empecé a sentir peor, un revoltijo estomacal me estaba liquidando del todo, más las ganas de vomitar, me saqué esas hojas del orto de la boca, pero un rato después me normalicé. No volví a probarlas, ya el olor me daba asco.
Al arribar a Tilcara estaba Pere con su pulóver de chupacabras, esperándonos con una cerveza Norte fresquita, arrimamos al hostel donde habíamos reservado las noches del 31 y del 1 pero no tenía lugar hasta el mediodía. Nos mandaron provisoriamente a la casa de René, un músico folclorista que tenía un par de habitaciones para alojar turistas. Esa noche fuimos al camping a brindar por nuestra llegada y pegamos el primer vistazo al pueblo. Tilcara es encantador, las calles de tierra, las casitas, los cactus por todos lados, la gente linda. Por suerte había pocos turistas todavía...
Al otro día al mediodía nos mudamos para el hostel La Albahaca, una posadita con varias habitaciones en dos plantas y una terraza totalmente relajante. Acomodamos nuestras cosas en la habitación y nos pusimos a tomar sol ahí arriba, sin protector, error. Sol terminó con dos jamones crudos en los cuadriceps y yo con unos camarones, hasta el último día estuvimos rascándonos la quemadura. Quedé tan cagada con el sol que usé factor 40 el resto de los días y me la pasé como una madre retando a todos para que se protejan.
Esa tarde compramos una de las primeras botellas de agua de las cientos que compraríamos en nuestros días de travesía y fuimos a una Laguna a tratar de mojar las patas, pero cuando vimos las plantas del fondo cambiamos de parecer, parecían carnívoras.
Dani, el dueño del hostel había comprado carne para hacer un asadazo de fin de año con bebida libre, que para nosotros fue un poco escasa. Pero como habíamos arrancado con la picadita y el Fernet a las 19 hs. mucho no nos importó. A la hora de brindar ya estábamos todos un poco rotos. Sol casi se desmaya y se tuvo que tirar un rato y yo estaba melanculeada. Estuvimos callejeando y tomando lo que nos cruzaban adelante un buen rato. La gran joda era en el Club Belgrano, había bocha de bandas tocando cumbia, con un sonido demoledor que se escuchaba a 20 cuadras a la redonda, y con una nitidez envidiable. Los chicos entraron ahí y me contaron que se bailaron todas las cumbias habidas y por haber. Por mi lado me quedé con Lucas, un mendocino que iba a viajar por Latinoamérica hasta que de a poco empezaron a llegar mis amigos fisus.
Durante el último día del año muchos pueblerinos nos habían dicho que teníamos que ir a la Fiesta de los Mojones de Maymará. Ya de movida nos causaba mucha gracia el nombre y al otro día con lo que nos quedaba de resto nos tomamos un remis por unos pesitos hasta ese lugar, era bastante cerca.
Cuando llegamos no lo podíamos creer, eran las 15 hs. y la calle era un carnaval de vino, cumbia, buena onda, bailes frenéticos, talco, espuma en aerosol y sonrisas. Algunos no se podían mantener en pie, el sol pegaba y asesinaba, pero a la mayoría no le importaba. Una banda tocando sobre una montañita, el sonido al palo y gente de todas las edades se sacudía seducida por la bailanta, pero no de la villera, de la buena!
Al principio compramos unas cervecitas para hidratarnos, pero notamos que el vino lo estaban regalando. Había dos tanques azules gigantes que iban rellenando con damajuanas de vino blanco, tetras y lo que se aportara como bebidas blancas, azúcar y rodajitas de limón. El jugo loco se llamaba algo así como Saratoga. Al principio lo miramos como con asquito, pero en cuanto nos empezó a dar paja ir a comprar bebidas conseguimos vasos e íbamos rellenando. Sobre el "escenario" apareció la banda Pichi Cardozo y su Grupo América, que la rompieron. Agitaron a todos, una banda muy arengadora, como si fueran los Auténticos Decadentes pero de la cumbia, Había un grupo de porteños (incluídos los chicos) totalmente desaforados en el medio, decretamos esa fiesta como la mejor del año 2008, y sin saber las que se vienen en los 364 días restantes, fue la fiesta insuperable. A las 21 hs. nos volvíamos completamente destruídos y contentos por semejante bienvenida al nuevo año.
Los organizadores de este quilombo son www.losacidos.com.ar y ya les escribi para que me envíen un disco de estos grossos.

Continuará...

(a los que viajaron conmigo si notan recortes son por mis pérdidas de memoria y el plus de subjetividad )



Aquellos que quieran ir bichando (sobretodo en fotos) lo sucedido en la travesía por el Norte Argentino puede ingresar a esta web: http://somospokemones.blogspot.com/

29.12.07

Las andanzas de Elektra

Esta semana se fugó tres veces.
Empezó con el bardo el día de navidad, cuando me trajo un regalo y se vino hasta la ducha a llorarme para que fuera a ver, una hermosa lauchita, doble de riesgo de Ratatouille, grisecita y agonizante. La revoleó por toda la casa y cuando la mandé al patio la entró de vuelta por la pieza, terminé tirando el cadáver a la basura para que no enchastre todo.
La primera vez que se "perdió" me llamo Graciela, la que la rescató la primera vez, para decirme que estaba en la obra en construccion de mitad de cuadra. Me tuve que volver desde Flores para ir a buscar a la inadaptada, los obreros, esos mismos que me piropean hace meses cuando paso con frases indescifrables felices por mi visita por poco me convidan de su asado. Subi piso por piso entre escombros, suerte que eran solo nueve, y en el quinto la encontre. Me dijeron que va siempre a la obra, y que caza lauchas, juega y hasta le dan de comer. O sea que es habitue del edificio en construccion. La segunda vez la encontraron esta tarde en la vereda los vecinos de enfrente, si no tuviera la chapita con el tel ya la hubiera perdido por cuarta vez.
Necesito un buen psicologo para gatos. Recibo data por este medio.
Este blog se toma vacaciones hasta el viernes 19 de enero, cuando volvere con historias vividas junto a la Pachamama, al monte y a los amigos del camino.
El 13 de enero es mi cumpleaños, tambien recibo saluditos y regalos.
Feliz 2008 para todos.

20.12.07

Otra de Elektra


El martes tipo 20 horas estábamos disfrutando del vientito que entraba por el balcón con Nico, tomando unos frescos fernetes y fumando finas hierbas.
Frida y Elektra entraban y salían del balcón mientras que su mamá se comportaba irresponsablemente escuchando música y dándole a los vicios.
De repente suena el timbre. ¿ Quien viene a cortarme el mambo la puta que lo re parió ?
- Quien es ?
- PAULA !!!!!!!!!!!!!!!!! ELEKTRA ESTÁ EN LA VEREDA !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (Graciela, la que la encuentra siempre en crisis nerviosa)
- Ahí bajo.
Cuando bajé Elektra subió las escaleras desesperada y se metió en la casa. Le dije a Graciela:
- Bien, parece que esta vez se asustó, espero que aprenda.
- ESTABA EN LA VENTANA DE LA CASA DE AL LADO. TENES QUE HACER ALGO ! NO PUEDE SER !
- Es una inadaptada, ya no sé que hacer. No la voy a dejar salir más al balcón.
- PONÉ UNA REJA, TE LO PIDO POR FAVOR PAULA ! CERRALO PARA QUE NO PUEDA SALIR. LA VAS A PERDER.
En ese interín ya Elektra intentaba salir de vuelta a la vereda, super tranquila.
- Es así salvaje, me da pena coartarla, yo no puedo encerrarla, me da pena. Aparte en el collar tiene su chapita con el número de teléfono.
- PERO LA PUEDE ATROPELLAR UN AUTO O UN COLECTIVO.
- Si, voy a comprar en Easy esos plásticos símil alambre tejido y que se quede adentro cuando me pinte salir al balcón.
- PONÉ UNA REJA, TE LO PIDO POR FAVOR PAULA ! (repitanlo por 5)

En ese momento entré porque me estaba quemando el coco.
Nico dijo que es una conventillera, yo la defiendo pensando que ama mucho los animales.

19.12.07

Anexo al post anterior

Quería agregar que:


En un momento puse un par de rocanrolles porque uno de los egresados lo había pedido y porque ya saben que es mi plato favorito. Se vinieron al humo los cumbianteros y ya de mal humor y con tono ladrido les dije que tendrian que haber festejado su egreso en una bailanta. Les dije que había gente que quería escuchar otra cosa y que otro de los egresados había pedido rock, a lo que una minita con su cabeza totalmente rellena de puré cheff me dijo:

- Pero no tenés que pasar lo que pidió ese chico. No sabés lo que hizo !

Y le pregunto: - Qué fue lo que hizo ? (Como si yo fuera alguien para juzgarlo)

- Trajo a la familia y no se podía invitar a la familia! Exclamó toda indignada.


Era una familia divina, todos unos personajes que le ponían más onda a la cena que los idiotas de los invitados. Mi pregunta. Se puede tener tanta mala onda ? Sigo alteradita.

17.12.07

Pit se te ve la tangaaaaaaa

El sábado me "contrataron" para musicalizar una fiesta de egresados en San Telmo Falujah, accedí al toque para acuñar morlacos para las vacaciones y de paso para excusarme de no ir a la fucking fiesta de fin de año del laburo. Me comentaron que tocó el Bahiano, creo que la suerte estuvo de mi lado, o no tanto, jajaja. El festejo tenía una cena previa, por eso arribé a las 21.45 al lugar con mi musiquita y mi sonrisa de "que bien que la voy a pasar, la barra voy a vaciar y encima me pagan", esa cara que tengo siempre que estoy por pasar música en algún lugar.
Cuando llegué había muchas mesas instaladas a lo largo del local, y 4 o 5 familiares de avanzada edad amotinados en una, Krusty, el otro DJ que me había invitado a darle una mano estaba rockeando a esos ancianos, y no tenían cara de estar a gusto, eran medios pesaditos los solos de viola distorsionada que sonaban en los parlantes, así que enchufamos la compu y empecé a suavizar sus tímpanos con lentos de John Lennon y The Beatles, al punto que tuve que poner música más up porque estaban por empezar a cabecear todos los centros, aunque se mecían por momentos con un dejo de melancolía.
El primer egresado era un muchacho de traje, buena onda, con más entradas que el Shopping del Abasto y cara de nerd, pidio que pasáramos algo de rock and roll y rockabilly. La noche pintaba buena, bien ! La demás gente llegó una hora y media después para cenar, parecía que la convocatoria había sido un absoluto fracaso, pero no. Solo la gente grande había llegado bien temprano, y reclamaba pizza y bebida mientras que el dueño del local estaba medio empacado quejándose y preguntandose donde iba a meterse todas las prepizzas y la muzzarella que había comprado.
El grueso de la gente llegó tipo 11.30, eran todos jóvenes. Ahí entraron todos a comer y a darle a la cerveza con furia. En la cabina mientras tanto me clavé media pizza, comí más que Krusty, que es un chico fornido de pelo ruloso voluminoso y gruesos anteojos de carey. Era de muzza con jamón, jamón cortado a cuchara, se lo tuve que sacar porque el cerdo cocido aun se movía.

Unos minutos después iba a aparecer otro pelado egresado, que se había desprovisto de su cabellera por la ocasión. Mi mente retorcida ni imaginaba que ese pelado del orto iba a ser mi peor pesadilla durante toda la madrugada del sábado. Subió a la cabina con un compac diciendo que era música para que pusiéramos después. Como se hace siempre en ese caso le dijimos: "si, si, lo vamos a poner". Probamos con auriculares para ver que canciones tenía y sinceramente era un lamento de cumbia villera desconocida y toda igual. Lo separamos a un lado para no tentarnos de prenderlo fuego al instante.

Los más jóvenes tenían ganas de bailar y empezaron a pedir música divertida. Le pasé la posta a Krusty y fui afuera a fumarme el pucho de la digestión. Pegué onda con el police man de seguridad, un hombrecito cincuentañero y feo de traje con gafas negras que estaba con su novia, también cincuentañera, maquillada y acicalada como una princesa bizarra. Los dos buena onda, charlamos un rato largo mientras llegaba el resto de la masa.

El de seguridad controlaba que el público que llegaba viniera a la fiesta privada, y pedia nombres de egresados para dejar pasar. En una llega un pibe de 37 años con peinado de lengüetazo de vaca, inmaculado saco, pantalón cremita y zapatos color mostaza. Dice: Hola, vengo por Alejandra.
No tenía apellido ni nada y pidió permiso para entrar a buscarla. El monito de seguridad se copó y lo dejó pasar para buscarla. Salió con cara de desilusión y dijo: No conocen a ninguna Alejandra, la voy a esperar en la puerta.
Minutos después este buen muchacho dijo que no la conocía de vista porque era una cita a ciegas, se habían conocido en un chat por celular. Entré y salí varias veces y el flaco seguía en la puerta con su prolijo look. Me lo crucé adentro un rato después y le digo: y ? llegó ? La verdad es que me estaba poniendo nerviosa yo con tanta espera. Y contesta: - No, encima tengo una lija. Le tiré una porción que había sobrado y comió solo apoyado en la barra como un dandy, mientras que todos los demás escabiaban a full.

Después salió a la puerta empinando un fernet y charlamos un rato largo, me decía que la huesa pintaba bien, las características eran 40 años y dedicada a full al gimnasio, el flaco debía flashearse una Catherine Fullop y se rio cuando se lo sugerí. En todo ese tiempo había estado fichando a toda la carne que entraba y ya tenía nuevas presas en mente por si la cuarentona lo dejaba al óleo. No se lo notaba preocupado, al contrario, adentro del local tenía cientos de suplentes en llamas, bailando reggaeton.
Por mi parte, no quería entrar de ninguna manera al local con esa "música" de mierda que sonaba, los primeros cabeza estaban meneando su esqueleto al ritmo de Mayonesa, Gelatina, Lo que pasó pasó, La Batidora y todas esas canciones con alto contenido poético y social.

Parada en la puerta entré a darles a mis primeros fernets para anestesiar mi cuerpo y mi cabeza, pero el malhumor iba creciendo con cada repiqueteo reggaetonero en mi cráneo. Mientras miraba a los familiares personajes que tenía el flaco rockabilly una suegra petisa, con un corte de camionero y una ropa que hacía notar sus dos amarettis caídos. Su hija, igual a ella, petisa petisa y prendida como leona en celo al chico rockabilly, sobre todo cuando se fue la madre. Un par de ancianas salidas hacía un par de horas de la pelu, con el copo de nieve impecable y unos señores trajeados que a cada rato salían a ver de que su auto todavía estuviera en su lugar.
Cuando me aburrí de sacarle la ficha a todos los invitados entré de vuelta a ver si podía sacar ese reggaeton maligno, que me estaba produjendo daños irreparables en mi neurosis y mi estado de ánimo. Pero en cuanto tiré el primer tema ochentoso un grupo de pendejas caprichosas pegó el mismo grito que si hubiera salido el mismísimo Ricky Martin en pelotas al escenario exclamando: cambiáaaaaaaaaaaaaaaaaaa la músicaaaaaaaaaaaaaaa !!!

Se me erizó la piel y sentí decenas de rayos láser pegando en mi cara, no pude ni dejar terminar el tema, puse la porquería mas odiosa que había en mi carpeta escondida e impresentable llamada "joda". Me pasé toda la madrugada tratando de encontrarle la vuelta para cambiar el género, pero no había forma, en la fiesta había exactamente el mismo público de una bailanta. Estuve refunfuñando y postrada en una laguna mental, que iba maximizándose con el consumo indiscriminado de fernet y cerveza, que me daba gratis el dueño del local. Luego sería cerveza con hielo porque estos bailanteros se habían tomado todo para hidratarse luego de transpirar ricota y muzza bailoteando sin fin. No se cansaban. En cuanto cambiaba de style se me venían al humo por la escalera y me apretaban para que cambie, era la mafia de la bailanta disfrazada de gente normalita !
Me fumé casi dos atados de Gitanes para no matar. Le dejé la posta a Krusty y fui a la vereda otra vez, gasté el recorrido entre la vereda y la cabina. Adentro sonaba lo peor de lo peor, mi compu debía ser formateada 4 veces después de ese atentado a la moral y las buenas costumbres.
Al lado del local, en el escalón de una casa una parejita se había cruzado a tomar un vino espumante helado, con su perro Bulldog. Necesitaba descargar, ese perro era un buen blanco. Me acerqué y pregunté; Lo puedo saludar ? A ver si para coronar la noche el perro me amputaba una mano.

Me dieron el OK y hasta me convidaron vino, entré a acariciar a Nahuel, el perro entregado, le acaricié sin piedad, logré bajar un cambio y lo dejé echado en la vereda, casi al punto del desmayo. Luego volví a entrar en otro intento por cambiar la música, todo iba a ser en vano, se me amotinaron de vuelta y hasta voló algo. Lo único que pude pasar exceptuando esos géneros que mencioné fueron 4 o 5 canciones punchi y un par de rock nacionales, siempre hablando de hits que se repitieron por todos lados hasta el hartazgo porque eran un público estilo tinellizado. No sé como explicarlo.
La barra quedó devastada, le entraban a la birra caliente, al whisky del peor. Si vendían tetra con Tang también comprarían. Se escabiaron todo, todo, todo. En las mesas quedaron varios fisus derrapando. Y el resto con sus camisas chorreando grasa, las minitas haciendo movimientos garchativos totalmente en llamas, fregándose al ritmo del reggaeton contra esos cuerpos malolientes, puedo afirmar que estuve en el mismísimo infierno.

En un momento les dejé puesto el cd que había traido ese pelado egresado hinchapelotas (el que venia a joder a cada rato con la cumbia) y me quedé atornillada a la barra tratando de entender este fenómeno que nunca entenderé.
Añoré la presencia de la Pocha, amante de esas pedorradas, quien hubiera disfrutado mucho de pasar música para esa gentuza, que parecía eufóricamente complotada contra mi existencia.

Cuando se produjo la hora de irse festejé con un gran abrazo a Krusty haber sobrevivido a tamaña noche, y nos encanutamos el cd del pelado insoportable para prenderlo fuego el fin de semana que viene en un ritual umbanda, para que la cumbia y el reggaeton sean eliminados por el resto de la posteridad, por el bien nuestro y de las generaciones siguientes.


Ah, casi olvido una parte:
La cuarentona llegó muy tarde y dijo estar perdida, por lo tanto el muchacho la fue a buscar por Telmo, cenaron juntos y la trajo a la fiesta. Luego rumbearon para el Moliere porque no les gustaba la música, no les dije que en el Moliere les iba a pasar lo mismo. Jajajaja !